El café es una de las bebidas más consumidas en el mundo, y así lo demuestran las cifras que incrementan a diario; las personas lo aman por su sabor, sus beneficios y sobre todo, por su versatilidad.

Colombia no es la excepción especialmente porque de nuestras tierras brota una de las variedades más apetecidas en el exterior; el café es uno de nuestros sabores aprendidos, crecimos tomándolo, por eso decimos con orgullo que somos 100% colombianos como el café.

¿Les ha pasado que al visitar a sus abuelas o a sus tías siempre les ofrecen un “tintico”? Cada una lo prepara de una forma diferente, por ejemplo con panela “el llamado “Café de Finca”, que nos transporta sensorialmente a la historia de nuestras primeros caficultores, donde adicionaban panela al café para que le diera más contenido calórico y fuera de ayuda para aguantar el frío, además de brindarle un dulzor que hiciera que la bebida obtuviera un sabor único; otras lo preparan con panela y leche (en ocasiones fría), bebida que en nuestra cultura sirve para tomar “las onces” o incluso de sobremesa para el almuerzo o la comida en muchas familias.

Y estamos muy seguros de que al igual que nosotros, ustedes nunca rechazarían estas deliciosas preparaciones con café que realizan nuestras madres, tías y abuelas, porque son únicas, inigualables, y aunque no tienen estándares de barismo, si tienen ese toque secreto que le ponen a sus “tinticos”: el amor, ese sentimiento de madre que se transmite de muchas formas, y se siente en la calidez y el bienestar que percibimos desde que tomamos el primer sorbo, puro amor de madre colombiana que conserva sus tradiciones y que nunca, pero nunca, dejará de preparar nuestro café favorito de todo el mundo.

Es tu turno, ahora cuéntanos cómo tus tías, abuelas y especialmente tu madre, preparan ese delicioso tintico que te enamora y te da energía todos los días.

¡Esperamos tus comentarios!

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